Respetar como límite
la línea divisoria.
Surcar el suave afluente
que atraviesa
tus
níveas mejillas.
Eternizarme en tu sal,
en el hilillo de tu saliva;
tejer con ella el manto
que
cubra mi cuerpo desnudo.
Vivir, o morir quizás,
ser eterno en tus versos, Camila.
Que la ciencia y el rock caigan con todo su peso sobre el silencio de los herejes.
2.11.07
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