Que la ciencia y el rock caigan con todo su peso sobre el silencio de los herejes.

16.6.07

Tri-via-li-da-des.

Como un simple ejercicio literario, como una mera proyección de mi psique, como una sondeo de mi ser, como un somero calco de mis pensamientos, así surgió la idea de existir. Para ser sincero antes de que me llenaras la cabeza con esas ideas esperanzadoras, que ahora sé utópicas, no consideraba el "vivir" como una de mis prioridades; el concepto de "ser" me parecía fútil y vacuo, no obstante al pronunciar tú esa frase todo se derrumbó.

No se si agradecer o maldecirte, ¿Tú que opinas? Antes de comenzar a divagar, prosigo. Rondaba, aunque a la periferia, ya que me habían exiliado desde mi concepción como ente abstracto, nunca comprendí el porqué, pero la verdad no estaba interesado. Viajé, el mundo fue mío, el tiempo, el espacio y demás: sueños tangibles a veces y realidades abstractas. Vi el nacimiento del universo, (no hay mucho que perderse, en realidad), las primeras formas de "vida", vine y fui, fui y vine. Conozco el futuro casi de memoria. El pasado no me llama mucho la atención, visité el cielo, el infierno, observé tres millones ochocientos mil cuatrocientos veintitrés amaneceres, mil eclipses y dos ocasos. En resumidas cuentas: hice todo y nada a la vez.

Podría narrarte con lujo de detalle cómo el primer rayo de sol golpea las frentes de los campesinos, o como el calor de cada anochecer renueva la libertad de los esclavos, inclusive podría enseñarte a escuchar, percibir, ese himno (sublime, permíteme decirte) con una sincronía más que exacta de cada partícula de carbono en el universo en el nacimiento de una estrella. Pero, ¿Qué ganaría sino dañarme?

Justo a la mitad de un amanecer en el que me encontraba embelesado por la aurora, (trataba, como siempre y en vano, de fundirme con ella),me hablaste. No se que banalidades dijiste, obviamente creí que balbuceabas para tus adentros. El sonido emitido por tus labios formaba vocablos a un ritmo constante: "Sentir, vivir..." todo me remitía a conceptos vagos e incomprensibles para mi. Traté de alejarme, pero no pude. Aun no comprendo que ocurrió, sentí que me mirabas directamente; tu mirada me retuvo, sentí cadenas en mis manos y espinas a través de mis tobillos.

Escuché lo que ahora es mi perdición, lo que hizo que mudara un traje etéreo por uno de neuronas y tejido, lo que propició este "sketch":


"A veces es a ti a quien veo cuando estoy frente al espejo"


Y deje de prestarle atención a lo que pudo haber sido el amanecer número tres millones ochocientos mil cuatrocientos veinticuatro observado. Desde ese día siento, vivo... y otras tantas trivialidades.

15.6.07

Me alejo, jo, jo, jo.

Y me alejo sin que me sientas.

Como si fuera la primera vez que te observaras en el espejo: desaliñada y sucia. Resultado de la batalla campal de la noche anterior. Hueles a carne, hueles a sexo y no hueles a mi. Te sorprende verme, estas hastiada tanto como yo de este toma y daca, de este drama, de esta hiperbólica matanza. Me hieres, yo sufro. Yo sufro, tú lloras. Tú actúas, yo miento. ¡Eterno! Circulo vicioso que debe de terminar ahora. Te lo digo gritando, y no paras de chillar.

Me alejo quedamente, esperando que no percibas el hedor a ausencia que despide mi boca, el putrefacto olor a ansiedad que guardan mis axilas o mi cuello que apesta a nostalgia. Rehuyo para que no lo notes. Total, mañana será otro día.

Mañana, mañana, mañana.
Mañana repasaremos esta escena.

-Saldrá bien, no te preocupes.
-Si, eso espero.

soy

Soy un nombre,
soy versos, soy cuerpo;
no soy alma ni energia,
más bien soy
carne,
huesos
y
concreto.

La trascendencia mundana;
la carne cae otra vez,
pero la espero impaciente.
Escucho mi respiración entrecortada
que exige tu
sudor
como tributo.

Soy vacíos,
silencios y demás
cliches
que se dicen en las canciones de Arjona o Sanz.

Soy deseo reprimido que no entiende,
razonamiento disuelto en la confusión;
mi pubis extraña
tus caderas.

Mi cuerpo,
mi cuerpo herido.

Soy falo,
soy verga, soy uno:
la lógica sucesión de
perversiones
y prohibiciones.

soy hambre, nostalgia,
melancolía, sumisión, rabia...
estoy harto,
ávido... inestable...

Come here, damn you, I wanna touch you.

Julia aceptó tranquilamente su destino.
La fría hoja de metal se hundía cada vez más en la suave carne; al dolor se yuxtaponía lentamente una nueva sensación, una ráfaga eléctrica que bajaba desde el cuchillo incrustado en el pulmón derecho hasta su clítoris. El placer comenzaba a embriagarla. Conforme Frank empujaba el cuchillo, más descargas desgarraban el interior de sus muslos. Sus gritos, agudos con anterioridad, pasaron a un tono grave: dejó de luchar.

Entreabrió los ojos, le vio: su rostro, los labios dibujando una sonrisa amplia, franca y lasciva, se relamía con una expresión tan felina, tan... excitante. Julia amaba ese gesto. Volvió a unir los párpados y recordó por un instante aquéllas sesiones maratónicas de sexo, el sudor recorriéndola desde el vientre hasta los pies, la respiración entrecortada, sus gritos, el indescriptible gozo que sentía al ser sodomizada, todo lo que jamás regresaría.

Con el ultimo vestigio de fuerza tomó el cuchillo y lo hundió más, y más... con la mano izquierda acercó el rostro de Frank a su boca, le besó con rabia tal que la sangre que caía de su herida se mezclaba con la producida por aquel beso.
Murió. Está de sobra decirlo. Murió accediendo a niveles más allá de nuestra comprensión: la muerte fue para ella el último y el más largo de los orgasmos.

Le envidio.

Pasas, madre.

Uno
Dos
Tres
Cua... [expulsión]

Y siento que el alma se me escapa,
Que las entrañas se contraen,
que mi ser entero busca salir [energía].
El silencio se ve perturbado por un
laconico gemido grabado en mi ininteligible voz;
la sonoridad, complice, me guiña un ojo [no hay vacio].

Pero, mi blanquecina alma no escapa,
la atrapas como madre, como gorrión en vuelo;
esperma, resbala suavemente, cálida y salada
deslizandose por las comisuras de tus labios.
Alma primaria, alma simple, alma ingenua y sin mancha
que, delicada, pero abruptamente, pasa a ser parte tuya

[dentro de ti, estoy en casa]