Como un simple ejercicio literario, como una mera proyección de mi psique, como una sondeo de mi ser, como un somero calco de mis pensamientos, así surgió la idea de existir. Para ser sincero antes de que me llenaras la cabeza con esas ideas esperanzadoras, que ahora sé utópicas, no consideraba el "vivir" como una de mis prioridades; el concepto de "ser" me parecía fútil y vacuo, no obstante al pronunciar tú esa frase todo se derrumbó.
No se si agradecer o maldecirte, ¿Tú que opinas? Antes de comenzar a divagar, prosigo. Rondaba, aunque a la periferia, ya que me habían exiliado desde mi concepción como ente abstracto, nunca comprendí el porqué, pero la verdad no estaba interesado. Viajé, el mundo fue mío, el tiempo, el espacio y demás: sueños tangibles a veces y realidades abstractas. Vi el nacimiento del universo, (no hay mucho que perderse, en realidad), las primeras formas de "vida", vine y fui, fui y vine. Conozco el futuro casi de memoria. El pasado no me llama mucho la atención, visité el cielo, el infierno, observé tres millones ochocientos mil cuatrocientos veintitrés amaneceres, mil eclipses y dos ocasos. En resumidas cuentas: hice todo y nada a la vez.
Podría narrarte con lujo de detalle cómo el primer rayo de sol golpea las frentes de los campesinos, o como el calor de cada anochecer renueva la libertad de los esclavos, inclusive podría enseñarte a escuchar, percibir, ese himno (sublime, permíteme decirte) con una sincronía más que exacta de cada partícula de carbono en el universo en el nacimiento de una estrella. Pero, ¿Qué ganaría sino dañarme?
Justo a la mitad de un amanecer en el que me encontraba embelesado por la aurora, (trataba, como siempre y en vano, de fundirme con ella),me hablaste. No se que banalidades dijiste, obviamente creí que balbuceabas para tus adentros. El sonido emitido por tus labios formaba vocablos a un ritmo constante: "Sentir, vivir..." todo me remitía a conceptos vagos e incomprensibles para mi. Traté de alejarme, pero no pude. Aun no comprendo que ocurrió, sentí que me mirabas directamente; tu mirada me retuvo, sentí cadenas en mis manos y espinas a través de mis tobillos.
Escuché lo que ahora es mi perdición, lo que hizo que mudara un traje etéreo por uno de neuronas y tejido, lo que propició este "sketch":
"A veces es a ti a quien veo cuando estoy frente al espejo"
Y deje de prestarle atención a lo que pudo haber sido el amanecer número tres millones ochocientos mil cuatrocientos veinticuatro observado. Desde ese día siento, vivo... y otras tantas trivialidades.
Que la ciencia y el rock caigan con todo su peso sobre el silencio de los herejes.
16.6.07
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3 comentarios:
me quito el sombrero ante usted caballero o señora?
Hooooola!!! Me he vuelto loco (ni te imaginas) para poderte postear aquí!!!!! Ya que sólo se te puede postear si eres blogger. Primero, me encontró mucho encontrar cuál era la dirección de tu blog, porque aunque está en grande en el fotolog, la buscaba entre tus links y nada, imposible. Luego, una vez encontrado, me di cuenta de que tienes que estar registrado para firmar aquí!!!!! Yo tengo un blog desde hace tiempo, pero rara vez me logueo y lo actualizo por pereza y falta de tiempo. Pero tu blog no me dejaba conectarme. Lo he intentado mil veces y nada... Al final esta noche he ido a mi blog, me he registrado allí, y cuando he vuelto aquí me he dado cuenta de que puedo firmarte porque sigo registrado... ¡¡ALELUYA!! xDDDDD
Ah! Muy poético tu blog. Escribes muy bien. Aunque no me haya hecho nada de gracia lo de que hayas restringido tus posts a sólo bloggers jajaja.
Un saludo
Matt
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